La poliploidía constituye un mecanismo evolutivo, que ocurre tanto en algunos grupos vegetales como animales. Uno de los papeles evolutivos de la poliploidía es proveer de loci para las radiaciones adaptativas (MORESCALCHI, 1977) y explotar diversos recursos, de los que sus “padres” diploides no pudieron aprovechar. Los genes duplicados por poliploidía pueden retener su función original o una similar, lo cual se traduciría en una diversificación de las proteínas funcionales y regulatorias, o algunas copias podrían ser silenciadas por medios epigenéticos o mutacionales (WENDEL, 2000). En plantas la poliploidía les conferiría, además de las ventajas adaptativas al medio donde se desarrollan mayor vigor, tamaño y otras características deseables para el hombre en aquellas plantas de valor comercial (STEBBINS, 1966). La presencia del fenómeno de poliploidía en vertebrados ha resultado ser particularmente enigmático ya que no se ha podido esclarecer su significado, obviando por supuesto su potencial valor evolutivo. En los anfibios anuros, se han barajado algunas hipótesis sobre su posible establecimiento (BOGART & WASSERMAN, 1972; MORESCALCHI, 1977; BOGART, 1980; REUMER & THIÉBAUD, 1987) y los procesos de silenciamiento de sus genes, pero nunca fueron planteadas las causas o mecanismos de dicha instauración. Se los ha estudiado desde el punto de vista citogenético, bioacústico, ecológico, fisiológico y molecular, pero hoy en día son pocos 1. Museo Argentino de Ciencias Naturales «Bernardino Rivadavia», Av. Angel Gallardo 470, C 1405 DJR Buenos Aires, Argentina. (batracios@escape.com.ar) 18 BARRIO & BARRIO Iheringia, Sér. Zool., Porto Alegre, 92(2):17-31, 30 de setembro de 2002 los autores que tratan sobre el tema, especialmente a lo que concierne al grupo animal. Ceratophrys Wied, 1824 es uno de los diez géneros de anuros vivientes donde se han detectado casos de poliploidía y particularmente en este género algunas de sus especies poseen un nivel de ploidía extrema (diploide-octoploide). Otro género con especies con ploidía de diverso orden es el africano Xenopus Wagler, 1827 en el cual no sólo se han realizado estudios cromosómicos, citometría somática y espermática, sino también del tamaño de las lagunas óseas en organismos vivos. Tal como el género anterior, se ha registrado el hallazgo de fósiles, en este caso, no sólo en Sudamérica sino también en África (ESTES, 1975). En especies naturales de anfibios de un mismo género existe cierta uniformidad en cuanto al volumen nuclear y en aquellos géneros con especies poliploides existe además cierta correspondencia entre el nivel de ploidía y el volumen nuclear (contenido nuclear de ADN), tal lo comprobado en eritrocitos de Ceratophrys tanto vivos como preservados (MERCADAL, 1981) y en material vivo (FRANKHAUSER, 1945; MACGREGOR & UZZEL, 1964; UZZEL et al.,1975; GÜNTHER, 1977; GEORGE & LENNARTZ, 1980). REUMER &THIÉBAUD (1987) pretendieron establecer si existía alguna relación entre el tamaño de la laguna ósea y el nivel de ploidía en Xenopus. Utilizaron ejemplares vivientes, pero con vistas a que si la relación es lo suficientemente cuantificable, ésta podría permitir la determinación del nivel de ploidía en especímenes fósiles, teniendo en tal caso, como fuera puntualizado por VIALLI (1971) “importantes inferencias en el estudio de la evolución de vertebrados, cuando es aplicado a taxa fósiles”. Esta investigación del nivel de ploidía a través de la medición de las lagunas óseas, único “rastro fósil” reflejo de dicho estado, tiene por objeto conocer la “historia” del fenómeno de la poliploidía, en el anuro sudamericano Ceratophrys.
